- Mejorar la eficacia personal y la reputación o imagen profesional.
- Hablar en público con solvencia para informar, explicar y persuadir.
- Diseñar presentaciones profesionales estructurando el mansaje acorde a la audiencia y objetivo a alcanzar.
- Lograr dotes de orador integrando los tres dominios al comunicar: El lenguaje, el cuerpo y la emoción.
- Manejar ayudas audio visuales.